Skip to content

Conde de Galicia

septiembre 17, 2012

D. Mario Conde está feliz. Eso es bueno y está bien. El inicio de una nueva andadura política con el afán de mejorar las condiciones de vida de sus conciudadanos y reactivar una sociedad civil encorsetada por los partidos políticos dominantes le debe generar ilusión, que menos. No es la primera vez que Mario Conde ve en la política activa el medio en el que ofrecer al cuerpo electoral su saber hacer, su experiencia. En la anterior ocasión se postuló para un puesto mayor, el de presidente del gobierno de la nación, al ser el candidato del Centro Democrático y Social. Las circunstancias eran bien distintas a las de ahora, con un CDS que daba lastimosamente sus últimos coletazos y un candidato con un evidente estado de necesidad por conseguir la jurisdicción del Tribunal Supremo. La organización política probablemente vio en aquel triunfador su última oportunidad y el icono de una generación necesitaba del puesto de salida. Aquello fue un fracaso para ambas partes.

En su esporádica experiencia centrista se valió de una marca consolidada aunque en notoria decadencia, mientras ahora se vale de unas siglas recién nacidas, desconocidas y sin vicios. Se trata al parecer de un proyecto transversal aunque visto lo que se puede leer parece que parte con clara inclinación a estribor, una transversalidad a la derecha en contraposición a la transversalidad a la izquierda de la señora Diez, doña Rosa.

Aunque el señor Conde diga que lo importante es el proyecto, sabe perfectamente que su personalidad y su ego fagocitan las siglas, la organización y el mismo proyecto. Es un primus inter pares que, aunque no lo pretenda, no puede ocultar que estamos ante un proyecto personalista, con un líder natural capaz de prender la mecha de un proyecto político pero con el riesgo evidente de que la casa se ha comenzado por el tejado y que la pirámide está invertida, sin base, asentada sobre una persona cuya ausencia del proyecto supondrá la caída del mismo, porque lo logrado hasta ahora se debe a que existe el líder con medios y con apoyo mediático, el cual si bien es necesario en cualquier período y régimen, en momentos como los actuales de crisis económica, social, identitaria y hasta de ánimo, encuentra las condiciones ambientales idóneas para germinar, aunque esperemos a la llegada del invierno a ver si soporta el frío que da la travesía del desierto político.

Toda puesta en escena de un nuevo ideario político es positiva y debe ser bien recibida por la sociedad democrática. Bienvenido sea si sirve para aumentar las posibilidades de elección y aumentar la participación, aunque propuestas como las que parecen ser el eje del discurso – recuperar a la sociedad civil- ya hace algunos años que vienen promulgando los liberales españoles aglutinados en el Centro Democrático y Liberal, es decir, nada nuevo bajo el sol. Lo podrá decir más alto pero no innova nada, aunque a la mayoría de la población a la que si le llega el discurso le pueda parecer novedoso.

No obstante, con poca democracia surge el nombramiento del candidato, autoproclamado desde antes de que se presentara en Santiago de Compostela a riesgo y ventura, ante 799 personas que acudieron a darle el visto bueno. Posiblemente si el número hubiera sido otro notablemente inferior, igualmente tendríamos de candidato a la Xunta a d. Mario, cual emperador acudió al foro a exponer su ideario en lugar de ser elegido por los procedimientos democráticos establecidos para las organizaciones políticas de manera que sean los afiliados u órganos directivos los que elijan a sus candidatos. Aquí está a pesar de que recientemente declarara que si las elecciones gallegas se adelantaban era improbable que concurriera a las mismas. O falló en el vaticinio minusvalorando sus posibilidades o ya ha aprendido de los políticos a decir una cosa y pensar otra. La sociedad española demanda nuevas formas de hacer política y aunque la democracia todo lo soporta, no está el país para repetir episodios como los de Ruiz Mateos o Jesús Gil, líderes que crearon unas siglas para anteponer el interés propio al general.

Anuncios

From → Uncategorized

Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: